El turismo acelera y supera el ritmo de la economía global
El más reciente informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo confirma una tendencia que ya venía tomando fuerza: el turismo no solo se recuperó tras la pandemia, sino que hoy lidera el crecimiento económico a nivel mundial. Lejos de ser un dato meramente estadístico, el desempeño del sector refleja un cambio estructural en la forma en que las personas consumen, se conectan y priorizan sus experiencias.
De acuerdo con el reporte, desarrollado en alianza con Chase Travel, la industria de viajes y turismo creció un 4,1 % durante el último año, superando ampliamente el 2,8 % registrado por la economía global. Esta diferencia —superior al 40 %— evidencia la fortaleza de un sector que, pese a haber sido uno de los más golpeados durante la crisis sanitaria, logró reinventarse y consolidarse como un motor clave de reactivación.
El impacto económico es contundente. El turismo aportó cerca de 11,6 billones de dólares al PIB mundial, lo que equivale al 9,8 % de la economía global. En términos prácticos, esto significa que casi uno de cada diez dólares que circulan en el planeta está vinculado directa o indirectamente con actividades turísticas.
Pero más allá de las cifras macroeconómicas, el sector también destaca por su capacidad de generación de empleo. En total, 366 millones de personas trabajan hoy en actividades relacionadas con el turismo, lo que representa el 10,9 % del empleo global. Incluso más revelador es que uno de cada tres nuevos puestos de trabajo creados en 2025 provino de esta industria, consolidándola como un pilar social además de económico.
Sin embargo, el crecimiento no ha sido homogéneo en todas las regiones. Asia-Pacífico se posiciona como el epicentro del dinamismo turístico, con un crecimiento superior al 8,1 % y una contribución de 3,29 billones de dólares. Factores como la reactivación del turismo en China, el aumento del poder adquisitivo de la clase media asiática y la expansión de la conectividad aérea han impulsado este liderazgo.
En contraste, Norteamérica mostró un desempeño más moderado, con un crecimiento cercano al 1 %, aunque mantiene un peso significativo con más de 3 billones de dólares en aporte económico. En este contexto, Estados Unidos continúa siendo uno de los destinos más importantes del mundo, aunque registró una caída del 6 % en la llegada de turistas internacionales, influenciada en parte por decisiones políticas y migratorias recientes bajo la administración de Donald Trump.
En América Latina, el panorama es diverso. Países como Brasil, Chile y República Dominicana lideran la recuperación regional, mientras que Colombia consolida su posicionamiento como destino emergente. El país alcanzó una contribución de 21.600 millones de dólares al PIB, equivalente al 5,1 % de su economía, y se ubicó como uno de los principales receptores de reservas aéreas internacionales en el continente.
Este crecimiento responde, en parte, a la diversificación de la oferta turística. Más allá de destinos tradicionales como Cartagena o Bogotá, regiones como Caño Cristales, la Amazonía, el Pacífico y el Eje Cafetero están ganando protagonismo entre viajeros que buscan experiencias auténticas, sostenibles y en contacto con la naturaleza.
Desde la industria, líderes como Jason Wynn, CEO de Chase Travel, destacan que el auge actual no responde únicamente a una demanda reprimida, sino a una transformación en las motivaciones del viajero moderno, cada vez más interesado en el bienestar, la identidad cultural y las experiencias personalizadas.
En la misma línea, Gloria Guevara ha insistido en la necesidad de que los gobiernos reconozcan el turismo como un sector estratégico, promoviendo políticas que faciliten la inversión, la conectividad y el desarrollo sostenible.
A pesar del crecimiento, el sector aún enfrenta desafíos importantes. Factores como conflictos geopolíticos, tensiones comerciales, restricciones migratorias y barreras arancelarias continúan afectando la movilidad global. Sin embargo, la respuesta del turismo ha sido resiliente: más de 1.540 millones de personas viajaron el último año, lo que equivale a cerca de 4,2 millones de desplazamientos diarios.
En el caso colombiano, cifras recientes de ANATO reflejan un panorama positivo. Siete de cada diez agencias reportaron crecimiento en ventas durante el primer trimestre de 2026, con destinos nacionales como Cartagena, San Andrés y Santa Marta liderando la demanda, mientras que España y Estados Unidos se mantienen como favoritos para viajes internacionales.
El turismo, en definitiva, se consolida como una de las industrias más dinámicas del mundo. En un contexto global marcado por la incertidumbre, su capacidad de conectar culturas, generar empleo y movilizar economías lo posiciona como un sector clave para el presente y el futuro.


